Jóvenes

El origen y la misión del Ministerio de Jóvenes

La preocupación por el desarrollo espiritual de los niños y jóvenes comenzó en 1852 cuando Jaime White comenzó a escribir las primeras lecciones de la Escuela Sabática para jóvenes publicadas en la revista Youth’s Instructor. A partir de ahí, Elena de White comenzó a hacer repetidos llamados para que todos los jóvenes se organizaran como un “ejército” que ayudara a terminar la obra de llevar el mensaje del advenimiento a todo el mundo. “Todo joven y todo niño tienen una obra que hacer para la honra de Dios y beneficio de la humanidad” (La educación, p. 58).

La primera vez que los jóvenes se organizaron en una iglesia local fue en 1879, cuando Henry Fenner, de 16 años, y Luther Warren, de 14, organizaron reuniones en Hazelton, Michigan. Primero era solo para muchachos, y después también se unieron jovencitas. Ese grupo tenía el objetivo de promover el trabajo misionero, recaudar fondos para la literatura misionera y promover la causa de la temperancia.

Un llamado del Espíritu de Profecía para que la iglesia hiciera algo por sus jóvenes fue escrito desde Melbourne, Australia, el 19 de diciembre de 1892. Ese llamado decía: “Tenemos hoy un ejército de jóvenes que puede hacer mucho si es debidamente dirigido y animado. Queremos que nuestros hijos crean la verdad. Queremos que sean bendecidos por Dios. Queremos que participen en planes bien organizados para ayudar a otros jóvenes. Prepárense todos de tal manera que puedan representar debidamente la verdad, dando razón de la esperanza que hay en ellos, y honrando a Dios en cualquier ramo de labor donde estén calificados para actuar” (Servicio cristiano, p. 39).

 

Origen del culto joven

Un descubrimiento interesante sobre este primer “culto joven” (que en realidad dio origen al Ministerio Joven) es que la idea, aunque concebida por los muchachos de Michigan, se originó por la preocupación de los padres de la iglesia de Hazelton. Los viejos libros de registro de la iglesia indican que en una comisión los padres discutían cómo podían ayudar a sus jóvenes, y se le preguntó al hermano Fenner y a otros cómo animar a los muchachos y jovencitas. Lo vemos aquí en el principio de la historia de la iglesia.

¿Qué quiere decir misión?

Misión es el objetivo prioritario que se propone el cristiano, de hablar de las verdades del evangelio y de vivirlas, con el fin de salvar a los que perecen sin el conocimiento del amor de Dios. Dios llama a los individuos a cumplir esta misión de diversas maneras y en diversas áreas, capacitándolos con aptitudes, tiempo, dinero, salud, inteligencia, etc. Cuando el cristiano comprende el propósito de Dios, y acepta el desafío, su vida se llena de significado.

El mayor miedo de las personas, según una investigación llevada a cabo por Richard Leider y David Shapiro, es “haber pasado por la vida sin un propósito definido”.

Haz tu propia declaración de misión. ¿Cómo descubrir el propósito que Dios tiene para tí? En Isaías 30:21 encontramos la respuesta: “Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él”.

Basándose en lo que el Espíritu Santo te diga al oído, en tus talentos, en tus condiciones familiares y personales, y en las cosas que más te gustan, formula una oración sencilla y clara que te sirva de constante inspiración para tu vida. La oración puede ser más o menos así:  “Declaro que, por la gracia de Dios, aprovecharé cada oportunidad que él me dé para mostrar el amor de Cristo, usando mi sonrisa, mis pertenencias, mis talentos, mis oraciones y mi tiempo”.

Descubrir el propósito para tu vida, y cumplirlo, tal vez sea la actividad más importante en la cual cualquier persona pueda involucrarse.

Jesús articuló su declaración de misión con las siguientes paralabras: “yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10). Conocer su misión lo ayudó a decidir cómo actuar, qué decir y qué hacer en cada situación.

 

El culto joven tiene una misión que se revela en sus objetivos:

1. Mantener el desafío de los ideales del Ministerio Joven.

2. Profundizar la vida devocional de cada joven de la iglesia.

3. Mantener a los jóvenes de la iglesia local en contacto con las noticias del Ministerio joven alrededor del mundo.

4. Darle la oportunidad a los jóvenes de hablar en público y de trabajar en equipo: orar, estudiar, formular planes y trabajar juntos.

5. Colocar delante de los jóvenes los ideales cristianos y los principios de la vida cristiana. Ayudar a los jóvenes a encontrar una solución positiva a sus problemas.

6. Estudiar los métodos más eficaces de servir, organizando a los jóvenes para un testimonio exitoso.

7. Brindar un tiempo en el cual los jóvenes puedan dar su testimonio personal, contando lo que hacen para su Salvador y, de esa manera, fortalecerse e inspirarse mutuamente.

8. Brindar un compañerismo cristiano agradable para los jóvenes de la iglesia.

“ Con semejante ejército de obreros como el que nuestros jóvenes, bien preparados, podrían proveer, ¡cuán pronto se proclamaría a todo el mundo el mensaje de un Salvador crucificado, resucitado y próximo a venir!” (Mensajes para los jóvenes, p. 11).

La sierva de Dios solicitó que se estableciera una sociedad de jóvenes en las iglesias; explicó el tipo de organización adecuada y orientó el desarrollo de sus actividades que aún continúan ayudando a miles de jóvenes alrededor del mundo.

 

Bajo la dirección de Alexis Tovar, nuestro departamento de jóvenes cuenta con los chicos y chicas talentosos de Maranatha, representativos de nuestras culturas latinas y americana, y con un solo objetivo en mente: Exaltar el nombre de Jesús. ¿Tienes entre 13 y 22 años? ¿Qué esperas? Aquí hay un lugar especial para ti.